Han pasado varias semanas desde que todos debimos realizar un cambio drástico en nuestra manera de vivir y nuestras rutinas diarias, a causa del Covid-19. En este sentido, la alimentación ha sido uno de los aspectos más afectados, pues entre el sedentarismo que supone este confinamiento y la tendencia a comer para aliviar la ansiedad, se ha generado un cambio  en nuestro metabolismo y en la relación que tenemos con la comida.

Recomendaciones de alimentación para poner en práctica:

¡Cuidado!

Ya te diste cuenta que estamos más sedentarios, lo cual modifica nuestro metabolismo y disminuye la utilización de calorías en nuestro organismo.  Entonces, en estos momentos la alimentación debería ser más saludable y en menor cantidad de lo habitual, siendo además, ideal hacer algo de actividad física en nuestros hogares.

¡Recuerda esto!

La alimentación y la actividad física influyen significativamente en nuestro estado del ánimo y en nuestra salud física. Por eso ten en cuenta que los alimentos de baja calidad nutricional pueden debilitar nuestro sistema inmune y empeorar el estado de ánimo, en un momento en el que proteger el cuerpo y mantener una actitud positiva es particularmente importante.

¿Qué deberíamos comer?

Un plato de comida ideal, debería contar con un mix de vegetales de variados colores, proteínas como carnes blancas, legumbres y una pequeña cantidad de carbohidratos como fideos o arroz, pero hay que tener en cuenta que si no nos estamos moviendo lo suficiente hay que cuidar las cantidades de lo que comemos.

¿Cómo podemos hacer eso?

El primer paso y el más importante es prestar más atención y estar más conscientes de lo que comemos y lo que hacemos durante el día, tu eres la mejor herramienta para medir y generar cambios de acuerdo a lo que haces, por esto no existe una dieta universal para todos sino que individual.

¡No te dejes engañar!

Los alimentos procesados poseen una baja calidad nutricional y pueden dar una falsa sensación de felicidad. Por ejemplo, piensa en una hamburguesa y unas papas fritas. Suena rico y tentador, pero ¡cuidado! el exceso de azúcar, sal y grasas saturadas de estos alimentos, pueden causar  adicción y por eso sentimos felicidad al comer, pero lamentablemente, esta felicidad dura muy poco y rápidamente volveremos a tener una sensación de hambre y ansiedad. La idea no es que dejes de comer los alimentos procesados de la noche a la mañana, sino que disminuyas su cantidad y así reduzcas una eventual “adicción” a ellos.

 ¿Qué podemos sumar desde la alimentación? 

Podemos estar mejor inmunizados al reforzar las defensas, para poder hacer frente a cualquier virus o bacterias en general. Además, consumir más alimentos naturales que contengan vitamina C, hierro, zinc, selenio, vitamina B2. Lo ideal es preocuparse de consumir muchas frutas, verduras frescas y alimentos de buena calidad, es preferible comer más natural, al menos eso te mantendrá con una buena nutrición y con menos ansiedad.

Programas de “Prevención de Enfermedades Cardiovasculares” y “Salud Mental”