¿Se siente usted cansado (a), con hambre y sed constante?, es posible que se encuentre frente a una enfermedad metabólica u hormonal que puede ser la antesala de la Diabetes, la Resistencia a la Insulina o Hiperinsulinemia. Ésta se se produce cuando el organismo deja de reaccionar a la acción de la insulina, la hormona segregada por el páncreas para distribuir la glucosa en las células y para mantener controlados los niveles de azúcar en la sangre. Esto provoca un aumento en la glicemia, generándose la necesidad de más insulina aún. Se crea así un círculo vicioso, que puede desembocar en una diabetes cuando el páncreas ya no tiene capacidad para secretar más insulina.

En la actualidad, este trastorno ha aumentado en la medida que se han incrementado los casos de obesidad y desórdenes alimentarios, lo que hace suponer que las células grasas son grandes protagonistas en este deterioro.

El cuadro se completa con otros indicadores: un alto índice de masa corporal, obesidad central –es decir, un perímetro de cintura superior o mayor a los 80 cm en mujeres, y a 94 cm en hombres, lo que indica riesgo alto de sufrir un accidente cardiovascular–, hipertensión arterial y acantosis nigricans (pigmentación en la piel de cuello y axilas). Es frecuente que, junto con lo anterior, los pacientes tengan el colesterol alto, hígado graso y/u ovario poliquístico, pues además de intervenir en el procesamiento de la glucosa, la insulina participa en el manejo y distribución de las grasas y en el efecto final de otras hormonas.

El tratamiento es de orden no farmacológico en primera instancia. Se recomienda realizar dietas hipocalóricas ajustadas a la condición del paciente, de más o menos 20 calorías por kilo de peso, con un bajo aporte de fructosa que se considera marcador de la Insulinorresistencia. A esto se suma la inclusión de ácidos grasos monoinsaturados como aceites de oliva, paltas y aceitunas, y la realización de ejercicio controlado y programado por un profesor de gimnasia y/o Kinesiólogo tres veces a la semana.

En una segunda etapa se podrían incluir fármacos que ayuden a la terapia inicial si se presentan trastornos metabólicos o endocrinólogos. Por lo general, se recomienda realizar programas integrales, en el que se contempla todo lo anterior más apoyo psicológico, especialmente en pacientes que padecen enfermedades provocadas por la Insulinorresistencia, como Diabetes y Obesidad.

Lo importante es pesquisar a tiempo esta condición, pues la evolución progresiva de la resistencia a la insulina puede revertirse mediante un cambio en el estilo de vida.