Dada la crisis sanitaria que azota al país desde marzo de 2020 y el estrés que sufre toda la red de salud a nivel nacional, es que la Jefatura de Instalaciones de Salud (JIS) a través de sus Macro Zonas va en apoyo del Hospital Militar de Santiago (HMS) en su lucha contra el COVID -19.

Por esto, voluntariamente se han desplazado 40 Enfermeros Militares de Combate (EMC) provenientes de ciudades tan distantes como Arica, Iquique, Concepción y Valdivia, para apoyar en esta gran lucha que día a día se da por la vida.

Cuarenta personas que no sólo estarán al servicio de la gran Familia Militar, sino que llegan también para atender a quienes sean derivados al Hospital Militar, es decir, estarán para servir a todos los chilenos.

Al aterrizar los diferentes vuelos de la aviación militar que los condujo hasta la ciudad de Santiago, fueron recibidos por el Comandante General de Personal, General de División Guillermo Paiva Hernández, acompañado por el Director del HMS y el Jefe de la JIS, dando la bienvenida y felicitándolos por su voluntariedad y motivación en esta gran tarea.

Este personal deja su zona de confort motivados por el servicio, donde atendiendo al llamado del deber han sido capaces de posponer afectos en beneficio de quienes los necesiten.

Es el caso de la Cabo Segundo (EMC) Jéssica Fuentes Maldonado, perteneciente a la Macro Zona de Salud “Arica”, casada con otro integrante de la institución y madre de un pequeño hijo de tan solo 5 años, que sabiendo que lo dejó en buenas manos,  viajó  más de 2.000 kilómetros para ser un eslabón más de esta importante cadena de ayuda, y así como ella existen varias vidas llenas de orgullo y una moral muy alta para ser parte de la historia en esta trágica pandemia.

Estos hombres y mujeres representan el sacrificio y motivación que tiene cada integrante de esta gran de Red de Salud (JIS) cuyo cuerpo y alma están listos para el llamado a cumplir con la Misión, sabiendo que detrás de ellos está la familia, la institución y la patria.