El 31 de diciembre de 2019, las autoridades de la ciudad de Wuhan en la provincia de Hubei, China, reportaron un conglomerado de 27 casos de síndrome respiratorio agudo de etiología desconocida entre personas vinculadas a un mercado de productos marinos donde también se vendieron animales vivos, en la ciudad de Wuhan (población de 19 millones), capital de la provincia de Hubei (población de 58 millones), sureste de China.

De los 27 casos, 7 fueron reportados  como infección respiratoria aguda grave. El cuadro clínico de los casos incluía fiebre, en algunos pacientes dificultad respiratoria y lesiones infiltrativas bilaterales del pulmón a la radiografía del tórax, sin identificación del agente causal.

El 7 de enero de 2020, las autoridades chinas informaron que fue identificado un nuevo coronavirus como posible etiología, es decir, una nueva cepa que no se ha identificado previamente en humanos.

Los coronavirus (CoV) son una gran familia de virus que causan enfermedades que van desde el resfriado común hasta enfermedades más graves, como el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) y el síndrome respiratorio agudo severo (SARS-CoV).

Hasta al 20 de enero de 2020, cuatro países en total han reportado a la Organización Mundial de la Salud (OMS) casos confirmados: China (198 casos en Wuhan, incluidas tres defunciones: 2 en Beijing y 1 en Guandong), Japón (1 caso, importado desde Wuhan, China), Tailandia (dos casos importados desde Wuhan, China) y la República de Corea (1 caso importado de Wuhan, China).

Aún se encuentra en proceso de investigación el mecanismo de transmisión, período de incubación, la fuente de exposición y la presencia de casos asintomáticos o levemente sintomáticos que no se detectan.

La Organización Panamericana de la salud (OPS) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recomendado a sus Estados Miembros fortalecer las actividades de vigilancia para detectar pacientes con infección respiratoria aguda grave (IRAG).

A la fecha, la OPS/OMS, no han recomendado ninguna restricción sobre viajes o comercio.

Recomendaciones Específicas a la fecha:

  • Promover las buenas prácticas y la conducta para reducir el riesgo general de infecciones respiratorias agudas durante los viajes. Reforzar el LAVADO DE MANOS FRECUENTE.
  • Acudir a un Centro de Atención de Salud a la brevedad ante la aparición de eventos respiratorios inusitados, tales como: casos de influenza con evolución clínica atípica, infecciones respiratorias agudas asociada a enfermedad animal o en viajeros a zonas de riesgo (como Wuhan, China).
  • Los viajeros que arriban y salen del país deben solicitar atención médica en el caso se presente una enfermedad antes, durante, o después de un viaje internacional. (Tener en cuenta las celebraciones del Nuevo Año Chino entre el 25 de Enero al 8 de Febrero del 2020.)

RECOMENDACIONES GENERALES PARA LA PREVENCIÓN DE INFECCIONES RESPIRATORIAS

  • Efectuar higiene de manos en forma frecuente con agua y jabón o soluciones de alcohol-gel.
  • Cubrirse la boca al toser o estornudar con un pañuelo desechable o papel higiénico. De no contar con pañuelo desechable cubrir la boca y nariz con la cara interna del antebrazo.
  • No compartir vasos o cubiertos, sin que ellos hayan sido previamente lavados.
  • Evitar exposición a cambios bruscos de temperatura.
  • Evitar escupir en el suelo y otras superficies expuestas al medio ambiente.
  • Solicitar consulta médica frente a síntomas respiratorios como fiebre, tos o aumento de secreciones nasales.
  • El personal que presente síntomas respiratorios con fiebre y tos debe solicitar evaluación por médico, para determinar si corresponde alejarlo de sus actividades habituales hasta que remita la sintomatología.
  • Mantener una ventilación adecuada de las distintas dependencias.
  • Evitar la contaminación al interior de las habitaciones generada por el tabaquismo, uso de estufas a parafinas, leña o braseros.

Programa Medicina Preventiva “Vigilancia epidemiológica de Enfermedades Transmisibles”