En Chile un 31,2% de la población mayor de 15 años tiene obesidad y un 3,2%, es decir, unas 500 mil personas, viven con obesidad mórbida.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) desde el año 1995, cataloga la obesidad como una enfermedad crónica y multifactorial, o sea, que su origen no se debe simplemente a un desorden alimentario o a la falta de ejercicio, sino que en realidad a múltiples razones.

Respecto de las variables que causan la obesidad, el Dr. Mario Ojeda Meneses, Jefe del Departamento de Calidad del HMS y quien efectuó evaluaciones institucionales de esta condición desde el Servicio de Medicina Preventiva del Ejército, señala que los factores determinantes que pueden favorecer esta condición pueden ser múltiples, desde genéticos, metabólicos, psicológicos, hábitos familiares o comunitarios, desórdenes hormonales y otros. Entre los factores del entorno que pueden reducir el riesgo, cooperan la disponibilidad para aumentar el gasto calórico, sea mediante actividad física regular, como excursiones, hábitos tanto familiares como de la comunidad donde vive y que incluyan una alimentación saludable, evitando con ello, excesos que repercuten en sobrepeso.

Al respecto, el Dr. Ojeda indica: “…para el tratamiento de la obesidad, no sólo hay que enfocarse en la prevención, sino que además, en establecer hábitos regulares de control de la salud con el objeto de detectar, oportunamente, factores o enfermedades que pudiesen cooperar a su tendencia. Lo principal, es encontrar la causa para generar los ajustes correspondientes en la dieta y en el diagnóstico de enfermedades metabólicas y de otros sistemas, iniciando finalmente las correcciones apropiadas, incluida la cirugía bariátrica, uso de fármacos, tratamientos, y el apoyo de otras especialidades que, en su conjunto, colaboren en mejorar el estilo de vida del paciente”.

La importancia de tomar un rol activo y no solo preventivo pasivo con la obesidad, es crucial, ya que como tal, predispone la aparición de múltiples enfermedades asociadas. Esto, estadísticamente, ha llevado a que 12 mil personas con obesidad mueran al año en Chile, lo cual podría empeorar por los efectos de la pandemia, haciendo urgente que pacientes, médicos y autoridades relacionadas empiecen a considerar la complejidad que realmente tiene la obesidad, tanto en su dimensión personal como social.