En tiempos de crisis como el actual, nuestra rutina diaria ha presentado cambios significativos que nos afectan en muchas dimensiones, por esta razón, debemos tener en cuenta, que todas las personas estamos preparadas para desarrollar reacciones emocionales.

En el caso de nuestros hábitos de alimentación, nuestras emociones influyen en la cantidad y calidad de alimentos que elegimos, pues en ocasiones se puede confundir los estados emocionales con la sensación de hambre y saciedad, y como consecuencia buscamos comer para sentirnos mejor, aspecto que ya genera un impacto negativo en nuestra calidad de vida.

En este tipo de situaciones es común la elección de productos altamente procesados, altos en grasas, azúcar y sodio, lo que lleva a una cadena en la que se come sin nutrir al cuerpo de manera correcta; además, el alto consumo de alimentos procesados provocan un aumento del Colesterol Total, que es uno de los principales factores de riesgo para desarrollar  una enfermedad cardiovascular, por lo que es esencial controlar y mantener los niveles de colesterol en los rangos normales (<200 mg/dl) para que no hayan consecuencias, siendo necesario evitar todo el consumo de grasas saturadas y moderar el consumo de hidratos de carbono, especialmente aquellos de absorción rápida (harinas blancas).

¿Pero qué alimentos debemos consumir en estos días?

Lo principal es tener una alimentación sana, variada y equilibrada, cuidando la forma de preparación de las comidas. Lo más adecuado es cocinar al vapor, a la plancha, o al horno y evitar en lo posible las frituras.

Coma carnes blancas

  • De manera ideal, consumir semanalmente más pescado (4 veces por semana) que carnes rojas (2-3 veces por semana), y en su defecto, prefiera carnes blancas como pollo y pavo.
  • No deje de lado el consumo de huevos y lácteos descremados y sin azúcar.

Incluya alimentos integrales

Estos alimentos le ayudarán a nutrir las células y a reducir la sensación de hambre.

  • Prefiera alimentos como el pan integral, arroz o fideos integrales (1 taza).
  • Las legumbres (1 taza) consúmelas 3 veces por semana, en forma de guisos.
  • Frutos secos (1 puñado), avena (2 cucharadas soperas), germen de trigo (2 cucharadas soperas), salvado (2 cucharadas soperas), entre otras.

Coma frutas y verduras todos los días

Ideales para mejorar el sistema inmune gracias a que son las mayores fuentes de vitaminas, minerales y fibra.

  • Consumir 3 porciones de fruta al día de preferencia cítricos (porción tamaño puño cerrado de la mano).
  • 2 porciones de verduras de diferentes colores (porción tamaño de 1 taza).

Restrinja  la sal y el azúcar

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), no hay que sobrepasar los 5 gramos de sal al día (equivalente a 5 tapitas de lápiz pasta), sustituir la sal por aliños naturales,  y no sobrepasar los 25 gramos de azúcar diarios (equivalente a 5 cucharaditas de té).

Manténgase hidratado

No olvide consumir abundante agua potable, 2-3 litros, equivalente a 10-15 vasos al día para mantenerte hidratado y en equilibrio, no espere a sentir sed para tomar algo.

 

 

 

 

 

 

 “Programas de Medicina Preventiva”

 Prevención de Enfermedades Cardiovasculares, Educación y Promoción de la Salud  y Salud Mental