El jueves 13 de mayo se desarrolló un encuentro online de kinesiólogos pertenecientes a la red de instalaciones de salud del Ejército, con el objetivo de evaluar la adquisición de nueva tecnología enfocada en la recuperación de pacientes COVID-19.

La actividad, organizada por el Centro Médico Militar “Santiago Centro” con el apoyo de la Jefatura de Instalaciones de Salud (JIS), constó de una charla por parte de la empresa de equipos médicos BTL y una posterior primera evaluación por parte de los profesionales participantes, en la idea de adquirir el denominado sistema “superinductivo”.

En la jornada participaron kinesiólogos del SISAE de Arica a Punta Arenas, junto al Comandante de la Macro Zona de Salud “Santiago Centro Norte” Suplente, TCL. Cristóbal Butti y el Jefe de la Jefatura de Instalaciones de Salud, CRL. Rolando Ilabaca.

María Ignacia Costela, kinesióloga del Centro Médico Militar “Santiago Centro”, detalló que “se trató de una capacitación de la empresa de equipos médicos BTL respecto de un sistema llamado superinductivo que sirve para la recuperación de patologías, principalmente enfocado en regular a pacientes post COVID tanto en la parte muscular como respiratoria”.

Dado lo anterior, se hizo la convocatoria a los kinesiólogos que integran las instalaciones de salud del Ejército para poder profundizar de qué trata el sistema superinductivo y cómo funciona.

A grandes rasgos, lo que hace esta tecnología es potenciar de forma más óptima la musculatura, por lo que serviría a futuro también para todo tipo de pacientes, con la prioridad que tenemos ahora de aquellos que tuvieron coronavirus”, explicó Costela.

La idea también fue que los kinesiólogos de las demás instalaciones que tienen pacientes post coronavirus en recuperación, tal como los tenemos acá en este CMM, cuenten su experiencia. Creemos que esta tecnología aceleraría los tiempos de recuperación y el fin es que sea utilizada en todas las instalaciones de nuestra red que lo requieran, en especial las más lejanas y afectadas por el COVID”, cerró la profesional.