Cuando hablamos de comida la vemos como una necesidad biológica, esencial para la vida y para mantenernos con energía. Sin embargo, esta necesidad se puede transformar en una condición patológica cuando hay un abuso o restricción en base a las calorías diarias necesarias para vivir.

En Chile, de acuerdo a la última encuesta nacional de salud (ENS), existe un 74,2% de obesidad en la población, cifra alarmante considerando los niveles de obesidad y obesidad mórbida que han aumentado hasta en un 200%. Frente a esta realidad, surge la interrogante sobre cuáles han sido las causas que han llevado a la población a esta condición. Frente a esta pregunta, se puede mencionar la falta de educación desde la temprana edad, los excesivos costos de una alimentación saludable, la falta de políticas públicas para hacer frente a la obesidad, el aumento del sedentarismo en la población, entre otras.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una adicción es una enfermedad física y psicoemocional que crea una dependencia o necesidad hacia una sustancia, actividad o relación. Es una enfermedad progresiva y fatal, caracterizada por episodios continuos de descontrol, distorsiones del pensamiento y negación ante la enfermedad.

Ahora, ¿pueden relacionarse la obesidad con la adicción? La respuesta es sí, ya que estudios en ratas muestran que al consumir sustancias como azúcar, grasa o alimentos procesados, desarrollan una alteración en sus mecanismos neuronales relacionados con el esfuerzo, que están involucrados en la adicción. También se ha observado que presentan comportamientos adictivos como tolerancia, abstinencia, consumo excesivo y uso continuo de una sustancia, a pesar de la aplicación de estímulos dolorosos.

El fundamento biológico de la adicción a la comida se explica al considerar que, tanto el consumo de alimentos como el consumo de drogas, desencadenan la liberación de dopamina, la cual es un neurotransmisor que se correlaciona con el placer y modulación de los circuitos neuronales referidos a la motivación o recompensa.

La adicción a la comida es una enfermedad y debe ser tratada como tal, ya que las personas que sufren este desorden, presentan síntomas que no les permiten mantener una buena calidad de vida, además de síndromes de abstinencia al momento de intentar dejar estos patrones alimentarios.

 

El mejor remedio para evitar estos desórdenes siempre es la prevención y educación temprana, mantener una alimentación saludable y tener una vida activa, dejando atrás el sedentarismo.

 

 

Programa Educación y Promoción en Salud