El verano es una temporada propicia para el contagio del virus Hanta, debido a la mayor circulación de visitantes en campos y bosques. Por eso, el llamado es a tomar una serie de precauciones que minimizan el riesgo.

La infección por Hantavirus es una zoonosis endémica, cuyo reservorio en Chile es el roedor silvestre Oligoryzomis longicaudatus, o ratón de cola larga, autóctono de la fauna Chilena.

Las medidas tendientes a evitar el contacto del hombre con los roedores y sus excretas, han demostrado ser muy eficaces para prevenir la infección por Hantavirus.

Recomendaciones:

Medidas ambientales y de saneamiento básico:

  • Antes de usar y de limpiar cabañas, bodegas y galpones que hayan permanecido cerradas; ventilarlos por lo menos 1 hora.
  • Los campamentos deben instalarse en lugares abiertos, despejados y limpios, sin evidencia de roedores, como presencia de deposiciones, madrigueras, matorrales.
  • En los campamentos, el almacenamiento de alimentos y agua debe hacerse en envases herméticos.
  • El agua de bebida y aseo debe provenir de una fuente de agua potable o, en su defecto, deberá ser desinfectada por ebullición o por la aplicación de cloro (2 ó 3 gotas de cloro por 1 litro de agua).
  • Para la desinfección de superficies contaminadas se recomienda limpiar con una solución de 2 a 3 cucharadas de cloro por 1 litro de agua.
  • La basura debe depositarse en recipientes de tapa hermética y no dejar restos de comida sobre mesas, muebles, pisos, etc.
  • En el caso de encontrar roedores muertos, alimentos u otros elementos sospechosos, NO DEBE ACERCARSE AL RATÓN, ya que para ello debe contar con medidas de protección como guantes y mascarilla. Si este es el caso, debe además informar a la brevedad a la Unidad o a la Autoridad de Salud más cercana, según corresponda.

    Medidas para el control de roedores al interior de las viviendas:

  • Sellar todas las rendijas de más de dos centímetros de abertura, en el interior o exterior de las edificaciones, con como mallas de acero, cemento u otro material resistente a la acción de los roedores, especialmente en lugares donde se almacenan alimentos.
  • Construir las edificaciones sobre una base sólida de a lo menos 30 cm. de alto y de una profundidad de 20 cm.
  • Eliminar del interior todos los elementos en desuso que puedan servir para la nidación de roedores.
  • Mantener todos los alimentos almacenados en lugares o envases a prueba de roedores. Lavar platos y utensilios de comida inmediatamente después de su uso y depositar los restos de comida en tarros de basura cerrados, tanto al interior como en el exterior de la vivienda.

Dra. Rossana Bencini J.
Médico Asesor
Autoridad Sanitaria Ejército