Conocidos son los efectos y estragos que está provocando la pandemia del COVID-19 en la población, la cual, junto con obligar a declarar una alerta sanitaria y cuarentena obligatoria, causa sus mayores estragos en quienes tienen un contacto directo con personas infectadas.

En virtud de lo anterior y conscientes de la gravedad de la situación, un grupo de Terapeutas Ocupacionales del Hospital Militar de Santiago, diseñaron y confeccionaron máscaras faciales de bajo presupuesto, para aportar desde su disciplina, en el cuidado y conservación de la salud del personal de las unidades que atienden a personal contagiado con este virus.

El equipo de Terapeutas Ocupacionales que las fabricaron, está conformado por Alejandra Lazcano, René Palavecino, José Palominos y del Auxiliar de Servicio, Cristián Moya, y en una semana de trabajo ya han entregado 27 máscaras protectoras: 20 para el equipo de la UCI, 6 para Kinesiología y 1 para la Unidad del Dolor, esperando entregar pronto a las Unidades más sensibles del HMS.

La idea, según Palominos, fue “…replicar esta acción, ya realizada en otros Centros asistenciales del país, buscando optimizar su confección. Para esto, empleamos materiales como termo plásticos de baja temperatura, pernos de sujeción y mica de 300 y 500 micrones, lo cual permite lavarlas y desinfectarlas, haciéndolas muy adaptables a quien la use”.  Por último, agrega que el Departamento de Infecciones Asociadas a la Atención de Salud (IAAS) les dio el visto bueno para su elaboración y distribución en el Hospital. “Como Unidad de Terapia Ocupacional, nos sentimos profundamente comprometidos con nuestros camaradas y quisimos aportar a esta contingencia desde nuestras propias experiencias y capacidades, ayudando así, a cuidar a nuestros colegas y a la familia del Ejército.”