Cada vez más jóvenes acceden al consumo de alcohol y otras drogas como fSALUD_MENTALormas de “relajación”. Estas aparecen como alternativas para encarar un mundo peligroso; o simplemente como herramientas para minimizar el miedo y acrecentar las posibilidades de diversión invitando a lanzarse a un tobogán de adrenalina.\n

Con este panorama la ciudad es todavía más peligrosa, ya que el instinto de conservación y cuidado, ese olfato que las personas tenemos y que nos indica por dónde seguir, se adormece lentamente… se produce una disociación –en estos términos– inevitable.

\n

Mientras tanto, los padres intentan preservar a sus hijos y a ellos mismos, implementando distintas estrategias.

\n

Algunos prohíben terminantemente que sus hijos se asomen a un mundo peligroso y hostil, les marcan lo que ellos consideran “el enemigo”, señalándolo con el dedo y en lo posible con nombre y apellido. La vida se convierte en un sector, que hasta puede reducirse poco a poco. Otros padres intentan no ser autoritarios como lo han sido sus padres y entonces promueven la libertad como forma de expresión y desarrollo personal. Pero el mundo sigue siendo hostil, la alternativa de mirar para otro lado es ineficaz… entonces ocurre la evitación.

\n

Los primeros, salen al mundo inexpertos y vulnerables, algunos a través de la mentira, o ni siquiera lo hacen. Los segundos también evitan como lo hacen sus padres, pero en esta instancia, a ellos mismos.

\n

Debe existir alguna otra manera, otra forma más cálida y eficaz, que no deje al adolescente solo de protección y cuidado y no lo separe del mundo al que pertenece, que no lo deje solo de sí mismo y su sentir.

\n

La situación exige e invita a un examen de conciencia, a revisar nuestro sentir y a hacernos responsables de aquello que elegimos ser. La invitación es a conectarnos y acompañarlos a ellos mismos con la conciencia del cuidado personal, el cuidado del cuerpo, el registro de sus emociones y preferencias, la valoración por la vida y el cariño hacia sí mismos y hacia sus pares entre otras cosas .El respeto por su sentir y pensamiento dará el espacio para el respeto hacia sus amigos.

\n

Tarea ardua y difícil si no encuentran en sus hogares, adultos capaces de pregonar esta tarea y aplicarla en sus propias vidas. El acompañamiento es siempre amoroso, y se establece en las generaciones precedentes.\nExige límites claros y precisos. Cuando aparecen baches y grietas en ese origen, inevitablemente repercute en quienes prosiguen.

\n

Desde nuestras casas y nuestras profesiones ayudemos, acompañemos e invitemos a los más jóvenes a que copien nuestro actuar con simples gestos: abrochemos nuestros cinturones, apaguemos nuestros cigarrillos, estacionemos donde es debido, seamos más buenos con nosotros y con los demás, coherentes con el decir y el accionar. Aprendamos y enseñémosles como cuidarse, es el camino.

\n

María José Silva Martínez\nAsesor Psicológico\nPrograma de Salud Mental.