Se celebra el 28 de mayo de cada año, dando valor a la necesidad de una alimentación sana y equilibrada. Su importancia se fundamenta en mejorar los hábitos alimentarios de la población mundial, apoyándonos en la Pirámide de Alimentación Saludable, que está basada en una alimentación variada, equilibrada, sostenible y responsable.

Es preocupante para la salud nutricional el consumo cada vez mayor de comida rápida y precocinada, de menor valor nutricional. Al mismo tiempo se ha constatado una disminución o ausencia de la actividad física regular, así como el desconocimiento de una parte de la población de los beneficios de una buena alimentación para reducir el riesgo de enfermedades, lograr su recuperación o mejorar enfermedades crónicas no transmisibles y tener mejor calidad de vida.

Los hábitos alimentarios son un factor determinante del estado de salud de la población. La recuperación del estado nutricional ha contribuido al descenso de las enfermedades no transmisibles, y los hábitos alimentarios inadecuados se relacionan con un gran número de enfermedades de alta prevalencia y/o mortalidad como son: la enfermedad coronaria, hipertensión arterial, cáncer, diabetes mellitus, obesidad, osteoporosis, caries dental, anemia, bocio endémico o hepatopatía, entre otras.

En la Atención Primaria es donde suelen detectarse la mayoría de las patologías crónicas, así como el inicio en el tratamiento de muchas de ellas y su seguimiento, motivo por el cual es esencial integrar la valoración nutricional en la rutina diaria para potenciar la prevención, diagnóstico, intervención y el tratamiento de aquellas patologías que están más influenciadas por patrones nutricionales desequilibrados.

Se recomienda que la población adquiera hábitos de vida saludable a través de una dieta equilibrada basada en diferentes alimentos que incluyen pescados, verduras, frutas, frutos secos; y un menor consumo de carnes y alimentos procesados, dulces así como bebidas azucaradas, con la utilización como grasa culinaria fundamental de aceite de oliva virgen.

Nutricionista Natalia Quijada
Asesora Programa Educación y Promoción de la Salud