¿Cómo afecta la falta de luz solar, durante la época de invierno en nuestra conducta?. Las estadísticas demuestran que en regiones y países de climas fríos se registran más casos de depresión y de ansiedad que en los lugares de temperaturas cálidas. Esto se relacionaría por la falta de luz solar,  y explicaría la presencia elevada de estos trastornos en países nórdicos. Si lo entendemos de esa manera, sería entonces normal sentirse más “triste” en los meses de invierno.

¿Qué explica esto? Al haber menos luz, el cuerpo produce mayor cantidad de melatonina, hormona que interviene en el ciclo natural del sueño. Al producirse mayor cantidad de esta hormona, también bajan los niveles de serotonina, un neurotransmisor encargado de generar sensación de felicidad, respondiendo a este mismo proceso.

Un trabajo de investigación realizado entre las Universidades de Georgia, de Pittsburg (EEUU) y Técnica de Queensland en Australia, mostró que la vitamina D podría tener una función reguladora en el desarrollo del Trastorno Afectivo Estacional (TAE), los más necesarios para los humanos son la vitamina D2 y D3. La primera es sintetizada por plantas y la segunda, en la piel al entrar en contacto directo con los rayos UVB del sol. Al respecto, se dice que con 10 minutos de exposición diaria, es suficiente.

Proponemos algunas recomendaciones para afrontar esta época de la mejor forma posible y encontrar todas las posibilidades que ofrece el invierno:

  • Es importante aprender a controlar los sentimientos y pensamientos, evitando frases pesimistas. Tratar de ver el lado positivo del invierno pensando en imágenes reconfortantes.
  • Hacer ejercicio produce dopamina, serotonina y endorfinas, las tres hormonas asociadas a la felicidad.
  • “Que el frío no te aísle”: el consejo es relacionarse con familiares y amigos y no abandonar la vida social. Los momentos de ocio también contribuyen a sentirse más contento. 

     

    Programa Medicina Preventiva “Salud Mental”