El cáncer de mama masculino es una patología en la que se forman células malignas (cancerosas) en los tejidos de la mama, al igual que el caso de cáncer de mama femenino.

El cáncer de mama se presenta en hombres de cualquier edad, pero por lo general es detectado entre los 60 a 70 años,  representando menos de 1 % de todos los casos de este cáncer. En Chile entre 8 a 14 pacientes varones mueren cada año por esta enfermedad (MINSAL).

De acuerdo a un estudio publicado en la Revista Chilena de Cirugía, el año 2011, a nivel Nacional en materia de cáncer de mamas en hombres, se reportó una mortalidad bruta del 0,14/100.000, todos ellos pacientes por sobre los 55 años de edad.

Al igual que en la mujer, los factores de riesgo con evidencia científicamente comprobada para el desarrollo de un cáncer de mama en el hombre, son básicamente los desórdenes hormonales, los antecedentes familiares y las mutaciones de determinados genes predisponentes. Sin embargo, en ellos existe además, una gama de factores asociados que podrían tener cierta influencia en terminar desencadenando la enfermedad.

Los desórdenes hormonales descritos, se refieren a un aumento de los niveles circulantes de estrógenos y/o una deficiencia en la síntesis o acción de la testosterona. Estas alteraciones pueden ser causadas por trastornos a nivel de la síntesis testicular de testosterona: orquitis, orquiectomías, testículo no descendido, hernia inguinal congénita y otros.

Drogas de abuso como la marihuana y la heroína producen ginecomastia por mecanismos desconocidos. El alcohol disminuye la síntesis de testosterona y el número de receptores testiculares para gonadotropina. Los hombres obesos representan un doble riesgo, porque al tener una mayor aromatización periférica de andrógenos, sintetizan mayor cantidad de estrógenos circulantes.

También deben ser tomados en cuenta, aquellos pacientes que consumen estrógenos exógenos en forma voluntaria como parte del tratamiento del cáncer de próstata o los transexuales.

El motivo de consulta más frecuente en los hombres es principalmente una masa palpable no dolorosa en la mama, sin embargo, ellos también pueden presentar descargas por el pezón (ej. sangrado) o inversión del mismo, edema, retracción, ulceraciones de la piel, o linfonodos axilares palpables.

Frente a la sospecha clínica del tumor, el abordaje inicial se basa en la asociación de tres herramientas esenciales para el diagnóstico del cáncer de mamas: Examen físico, imágenes e histología. Al igual que en el cáncer de mama en la mujer, la educación, prevención y difusión de la enfermedad, es la principal conducta que debe seguir el personal de la salud.