El modelo de salud integral con enfoque biopsicosocial (MSI-EPS), se diseñó para resolver problemas que el modelo biomédico no consideraba, como la integración de la red de salud institucional. Implementar el nuevo modelo de salud requerirá bastante tiempo, porque actualmente la red no intercambia información y se deben crear los mecanismos para que esto sea posible.

El período de preparación ha sido largo, debido a que se ha recolectado información que no se registraba, se están estandarizando muchos datos y documentos y se han generado nuevos instrumentos y procedimientos. Adicionalmente, es importante señalar, que es preciso que los equipos de salud que implementarán estos cambios estén debidamente familiarizados con ellos, por lo que también se instalarán mecanismos para la capacitación y coordinación que alcanzarán toda la red asistencial.

Ejemplos de lo que se unificará para la red son las listas de exámenes, tipos de atención, especialidades, formatos de documentos clínicos que se envían de una instalación a otra. Esta estandarización modificará el trabajo de los equipos de salud, pero el paciente no percibirá grandes cambios.

Lo que percibirá el paciente, es que su proceso de cuidado será más eficiente gracias a la teleconsulta, atención remota que solucionará algunos problemas que hoy se resuelven viajando. Otra ayuda notoria son los mapas de derivación, que informan a qué establecimiento específico debe dirigirse la persona cuando le indican una interconsulta. Esto evita que tenga que investigar por su cuenta si el convenio cubre o no la atención que necesita.

El proceso descrito continuará su evolución, porque la DIVSAL aún debe crear, estandarizar y armonizar más elementos. No obstante, la primera etapa está entregada y algunas instalaciones ya están en condiciones de iniciar, en el futuro inmediato, una fase de implementación que podrá ser percibida por los usuarios, y que se ha denominado proyecto piloto porque aún no involucra a la red completa.