La alimentación del paciente oncológico, debe considerar el asesoramiento nutricional de un profesional de la salud, como primera línea de terapia nutricional, cuyo objetivo es proporcionar cambios perdurables en los hábitos alimenticios.

La mejor manera de mantener o aumentar la energía y la ingesta de proteínas es con alimentación oral normal, sin embargo, esto a menudo es difícil ya que se requieren de suplementos nutricionales para complementar la ingesta de alimentos. Es importante destacar que el objetivo no es incrementar la cantidad de alimentos diarios ingeridos, sino aumentar la densidad calórica y proteica de los mismos. Es decir, aportar una mayor cantidad de nutrientes en porciones de alimento pequeñas.

Recomendaciones generales:

  • Se recomienda aumentar el número de comidas al día (entre 6 y 10), aunque no sean de gran cantidad. Así se logra aumentar el aporte calórico y proteico sin sentir saciedad. Mastique bien, coma despacio y tómese el tiempo que necesite.
  • Si tiene poco apetito, procure empezar siempre por el alimento proteico (pollo, pavo, pescado, legumbres).
  • Consuma abundantes líquidos como agua o infusiones fuera de las comidas, con una separación de entre 30 a 60 minutos antes o después. La ingesta total recomendada de agua al día es de 8-10 vasos.
  • Consuma alimentos con alto contenido energético como:

 Pan: Siempre que sea posible, consuma pan multicereales o con semillas, con pasas, frutos secos, etc.

Fruta: No la coma sola, acompáñela con yogur, en batido, frutos secos, avena, etc.

Postres lácteos: Como la sémola, natilla, flanes de huevo, arroz con leche, etc., añada a los postres cacao en polvo, frutos secos molidos, crema, miel, chocolate, etc.

  • El consumo de Omega-3 o aceite de pescado en pacientes con cáncer avanzado, en quimioterapia y en riesgo de pérdida de peso o desnutrición, ayuda a estabilizar o mejorar el apetito, la masa corporal magra y el peso. Se recomienda aceite de pescado de 1 cucharadita / día o ácidos grasos Omega-3 de 1 a 2 gramos / día en cápsulas.
  • Evite el consumo de alimentos crudos (pescados, mariscos o sushi) si se encuentra en tratamiento, así disminuirá la carga bacteriana como medio de protección.
  • No descongele productos cárneos como las carne, pollo, pavo o pescado, a temperatura ambiente, se deben descongelar en la parte baja del refrigerador el día anterior al consumo, y no consuma preparaciones que hayan estado en el refrigerador más de 3 días.

 

“Programas de Medicina Preventiva”
Prevención de Enfermedades Cardiovasculares y Oncológico de la Mujer