Las enfermedades cardiovasculares han sido priorizadas por diversos organismos a nivel mundial, entre ellos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y a nivel nacional, el Ministerio de Salud lo priorizó en la Estrategia Nacional de Salud para el cumplimiento de los objetivos sanitarios de la década del 2011 a 2020.

Según un estudio internacional, que incluyó a Chile, sobre los factores de riesgo de infarto agudo al miocardio, se encontró que aquellos más relevantes que aumentan el riesgo de padecer esta enfermedad, son la hipertensión arterial, la diabetes mellitus, el tabaquismo, la dislipidemia y la obesidad abdominal, además de factores psicosociales (estrés, seguridad, fallecimientos, relaciones personales, etc.).

En cambio, el ejercicio regular y el consumo de frutas y verduras resultaron ser factores protectores, reduciendo el riesgo de sufrir un infarto agudo al miocardio

En nuestro país, es la principal causa de mortalidad representa cerca de un tercio de todas las defunciones, fallecen 34 personas por cada 100.000 habitantes por Infarto agudo al miocardio y 31 personas por cada 100.000 habitantes por otras enfermedades hipertensivas.

De acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud del año 2010, la prevalencia de estos factores de riesgo en Chile es alta. Un 40,6% de los chilenos es fumador, un 64,5% tiene sobrepeso u obesidad, un 38.5% tiene colesterol total elevado, un 9.4% es diabético, un 26,9% es hipertenso y un 88.6% es sedentario

Desde el punto de vista poblacional, las estrategias para disminuir los factores de riesgo conductuales han sido, la suscripción al Convenio Marco de la OMS para el Control del tabaquismo, la reducción voluntaria de contenido de sodio en el pan (FECHIPAN y ASACH), 2011, el aumento de impuesto en bebidas azucaradas 2014 y la Ley Etiquetado de Alimentos 20.600. Esta última entró en vigencia en el año 2016, y se centra en combatir la obesidad para reducir la incidencia de las patologías cardiovasculares.

El 80% de las muertes prematuras por estas enfermedades, podrían evitarse cambiando nuestros hábitos de alimentación por una dieta más saludable, como consumir frutas y verduras, disminuir el consumo de grasas saturadas y sodio, abandonar los hábitos como el alcohol y el cigarrillo, y realizar actividad física constantemente.

El autocuidado y destinar tiempo para la realización de exámenes preventivos, es lo que permite detectar anticipadamente los factores de riesgo, evitando el desarrollo de enfermedades al corazón.

El tiempo en esta patología es un factor clave. Mientras más precoz se inicie el tratamiento, mejor sobrevida para la persona que sufre un infarto al corazón, y el reconocimiento de los síntomas de un infarto agudo al miocardio es fundamental para una consulta oportuna.

¿Cuáles son los síntomas de un infarto y cómo se puede prevenir?

Los síntomas más evidentes son:

  • Dolor agudo al pecho con la sensación de tener un peso que lo aplasta.
  • Dolor en el pecho que se extiende a uno o a los dos brazos.
  • Dolor se extiende hasta el cuello o mandíbula.

Cuando se tenga la sospecha de tener estos síntomas, es indispensable acudir al Servicio de Urgencia más cercano, donde tiene prioridad de atención inmediata.

 

 

Programa “Prevención de Enfermedades Cardiovasculares”
Servicio de Medicina Preventiva