Cuidarse de las bajas temperaturas es vital, ya que el frío puede aumentar las molestias de la artrosis, produce dermatitis y en algunos casos, si sale fuera de su casa puede tener caídas, ya que el pavimento se pone resbaloso lo que hace que pierdan fácilmente la estabilidad al caminar, fuera de la atrofia muscular que se produce por la pandemia.

El invierno trae consigo tener las temperaturas más bajas del año y, de no tener los cuidados necesarios, se pueden producir muchas enfermedades en quienes pertenecen a la tercera edad. Si sumamos a lo anterior, el riesgo de contagiarse de Covid-19, se pueden tener graves consecuencias.

Abrigarse adecuadamente, es fundamental, al igual que tener una alimentación equilibrada que fortalezca el sistema inmune y efectuar actividad física de manera regular. Por otro lado, hay que evitar los cambios bruscos de temperatura, mantener los pies abrigados y usar ropa de abrigo (bufanda, gorros y guantes) que actúen como barrera para el frío.

De acuerdo a lo señalado por el Dr. Fernando López, Geriatra del HMS, las recomendaciones fundamentales para que los adultos mayores no se enfermen es, inicialmente, hacerse un chequeo general antes del invierno. “El chequeo inicial permitirá detectar el estado de su salud y tomar algunas medidas en caso de que sea necesario. No hay que olvidarse de las vacunas anuales y, en este momento, seguir las recomendaciones de la autoridad sanitaria, de quedarse en la casa, evitar los contactos con otras personas, usar mascarillas al salir y lavarse las manos frecuentemente. Asimismo, hay que considerar que en esa etapa de la vida se requieren ciertas medidas que eviten accidentes y enfermedades. Para ello, la familia debe jugar un importante rol. Respetarlos, entenderlos e incluirlos en las actividades es fundamental para que se sientan bien”.

Además, agrega que, como muchos adultos mayores pasan la mayor parte del tiempo en su casa, deben considerar los siguientes aspectos:

  • La temperatura ambiente debe ser agradable ni muy frías ni muy calurosa.
  • No mantenerse mucho tiempo en cama (el reposo excesivo es perjudicial ya que reduce la masa muscular, de la fuerza y de la mineralización de los huesos).
  • Evitar dejar objetos que interfieran su desplazamiento. (zapatillas de levantarse, libros, etc.)
  • Retirar alfombras que no estén fijas en el suelo.
  • La cama debe tener una altura adecuada para prevenir accidentes al acostarse o levantarse.
  • Es ideal que la ducha esté a ras del piso para evitar el movimiento de subir y bajar las piernas (si no es posible, bañarse asistido por familiar).