La enfermedad del Alzheimer (EA) es la causa más frecuente de demencia en el mundo, siendo una patología neurodegenerativa que se manifiesta principalmente por alteraciones de funciones cognitivas y trastornos de la conducta. Los síntomas, generalmente se desarrollan de manera lenta y empeoran con el tiempo, hasta que son tan graves que impiden que el individuo se desenvuelva normalmente.

Situada como la cuarta causa de muerte en Chile, los últimos cálculos efectuados por la Corporación Profesional Alzheimer y otras demencias (COPRAD), indican que unas 200.000 personas la padecen, cifra que se triplicará al año 2050. Factor causante de este fenómeno, es el progresivo aumento en el porcentaje de personas de la tercera edad.

El Dr. Sergio Quintanilla, Jefe del Servicio de Neurología del Hospital Militar de Santiago, nos indica que el alza experimentada será complicada revertirla en los próximos años. Eso sí, mantener estilos de vida sanos (alimentación, actividad física y mental, no fumar ni consumir alcohol en exceso) puede ayudar bastante en retrasar su aparición. Asimismo, el control y tratamiento de enfermedades como Hipertensión Arterial, Diabetes Mellitus, Dislipidemia y otras, es muy importante.

Respecto de las expectativas de vida y la cura para ella, el mismo profesional señala: “Una vez realizado el diagnóstico de EA, la sobrevida del paciente es bastante variable; oscila entre 3 y 20 años con un promedio de 8 a 9 años. Actualmente, no existe una cura para esta patología, no obstante, existen medicamentos que pueden ayudar a controlar o retrasar sus síntomas durante algún tiempo, especialmente en sus primeras etapas”.

Habitualmente dependen del cuidado de terceros, siendo necesario que los cuidadores tengan una preparación adecuada para su buen desempeño, y no se estresen y enfermen por esta actividad. Según la COPRAD, el costo del Alzheimer para una familia asciende a unos 7 millones de pesos al año, agravado por el hecho que, muchas veces, los familiares se ven obligados a dejar de trabajar para cuidar a los enfermos, lo que reduce los ingresos del grupo familiar.